sábado, 29 de agosto de 2020

LA LÍNEA UNIÓN CORDERO

Fachada de la sede de la Línea Unión Cordero

Le he sacado el cuerpo a escribir sobre la Línea Unión Cordero, por meses. Hablar mal de algo que fue tan bueno, es mucho más difícil que hablar bien de algo que fue muy malo y esa paradoja está presente hoy en este escrito.
Hace aproximadamente 20 años, estuve tentado a adquirir un cupo en la Línea, era el negocio más productivo para la época. Ser socio de la línea de Cordero, era como un equivalente del Jet Set de la zona y sus acciones o su plusvalía eran muy bien vista en el Táchira y fuera de el.
Desde hace varios meses, he percibido una nueva realidad en esa Asociación, que en el pasado fue referencia Nacional de organización y responsabilidad. Si quieren tapar esta verdad, analicen el transporte de los Estados Bolívar, Zulia, Vargas (porque me niego a decir la guaira), Sucre y muchos otros.
Hace tan solo dos días y con motivo de la entrega de unos productos en el mercado mayorista de Táriba, tuve que salir temprano (6:30 am) a tomar una buseta y aquí comenzó el drama que le puso la guinda a mi paciencia. Salimos de Manuel Felipe Rugeles, con tan solo tres pasajeros y ya en La García, la camioneta iba llena, al menos sus asientos. A la altura de Llano de la Cruz, ya llevaba el pasillo también lleno, con personas de pie, pero el sube y baja de pasajeros en el mismo pueblo, hacía que siguieran subiendo otros pasajeros. A la altura de Llanitos, frente a la capilla del Divino Niño, la gente comenzó a protestar, porque siendo honestos, ya no había espacio para otro pasajero, pero el conductor continuaba peleando para que los pasajeros se siguieran agrupando. Al ver que la gente protestó, el chofer tomó la decisión de parar la unidad y meterle el freno de mano, porque si no hacían espacio, el prefería que nos bajásemos todos y les devolvía el pasaje. Total, que ante el reclamo de varios caballeros, el chofer se sintió intimidado y arrancó nuevamente, pero como si fuese turista. El recorrido entre Cordero y Táriba, duró una hora y diez minutos, o sea que la madrugada no dio los frutos deseados, pero ese no es el tema.
No es el caso de ese chofer en particular, el problema agravado de la gasolina, ha hecho que use con mucha frecuencia, ese medio de transporte, pero para serles honesto, aquella atención al usuario se perdió, ninguno de los choferes usa aquel uniforme que les daba esa tan buena presencia, ahora la mayoría utiliza una gorra y franela, son mal hablados y mal encarados, suben a un colector, que más que recoger el dinero del pasaje, sirve de intimidador a los usuarios. Frases (pongan nalguita con nalguita, ahí cabe más gente, mira ya te dije que te echaras pa'tras, entre otras) como esas, son las que se escuchan de los colectores, para garantizar que la buseta meta mucha más gente que lo que corresponde.
He defendido el derecho al trabajo y he defendido la necesidad individual de los pasajeros en hacer uso del transporte. Lo que no puedo defender, es la mala práctica o la mala gerencia con que se está llevando esta excelente Asociación de Transporte, que en el pasado fue ejemplo. A ese ritmo, pasará lo mismo que con el país, veremos a la línea, como un ejemplo de lo que no se debe hacer.
Dios quiera y este mensaje llegue a muchos socios de la línea y entiendan que este escrito no busca desprestigiar a nadie en especial, si no que por el contrario, es la alerta de que la comunidad, a la cual se deben y de la cual dependen, está cada día mas descontenta con su servicio y que les sirva para tomar medidas que mejoren la calidad del mismo.

Vicente Colmenares Tovar
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lunes, 10 de agosto de 2020

EN 4 Y SIN PROTECCIÓN

 

En cuatro rubros de los servicios básicos, el gobierno nacional sorprendió a la población con sendos aumentos y sin la protección del Estado, para protestar por el descomunal aumento, durante esta cuarentena.

A saber, la gasolina, el gas, la electricidad y el agua, fueron aumentados exponencialmente durante la cuarentena, sin que la población pudiera tomar medidas de protesta, debido a la misma situación de aislamiento, ni motivar recursos administrativos ante el Estado, ya que los poderes públicos están secuestrados por el gobierno que dictó los aumentos.

Para que se tenga una idea de los aumentos: 

En materia de combustible para vehículos, la gasolina fue incrementada a 0,5 dólares el litro, lo cual representa un CIENTO SESENTA Y CINCO MIL MILLONES POR CIENTO (165.000.000.000%) de aumento, una cifra que para los que no están acostumbrados a los números, es muy difícil de interpretar. Aún y cuando existe gasolina subsidiada por el gobierno, y que el precio del litro es de 5.000 BsS, esta es cada vez más difícil de adquirir, derivado de los múltiples negocios que se suscitan de su precio. Lo cierto es que un tanque de 40 litros, de gasolina subsidiada, tiene un valor de un cuarto del salario mínimo, por lo que su trabajo, solo le garantizaría echar gasolina una vez por semana, sin derecho a comer y ni hablar de la de precio internacional, que alcanzaría los seis millones de bolívares por tanque de cuarenta litros o lo que es igual, a siete meses y medio de trabajo sin comer, para llenar el tanque de gasolina por una sola vez.

Con respecto al gas, una bombona de 18 Kg se comercializa en 100.000 pesos colombianos, lo que representa, al cambio del día de hoy, la cantidad de OCHO MILLONES SEISCIENTOS NOVENTA Y CINCO MIL BOLÍVARES, por lo que se necesitarían casi once salarios mínimos, en otras palabras once meses de salario, para adquirir la bombona de gas, sin derecho a comer. Esto, hablando del gas residencial, porque si nos vamos al gas comercial, una bombona a granel de 120 galones, oscila en el precio de los VEINTISÉIS MILLONES DE BOLÍVARES, o lo que es lo mismo, un comerciante necesitaría que más de 32 personas dejen su salario integro en un comercio, para pagar la bombona, sin contar el resto de los costos asociados al negocio.

La electricidad propinó un duro golpe a la población, sobre todo al comercio, quienes ahora pagarán por un local de mediano tamaño, la suma de SEIS MILLONES DE BOLÍVARES, los cuales equivalen a 7.5 salarios mínimos. Esta es la peor tragedia que le puede pasar al Táchira, un Estado que vive un 50% y hasta más, de su tiempo a oscuras y que la tarifa eléctrica haya sido incrementada a esos precios.

El servicio menos fuerte, pero que se ha venido incrementando mes a mes, lo representa el agua potable, ni tan potable, ni tan constante, pero igualmente incrementada.

Total, que con un salario mínimo de apenas OCHOCIENTOS MIL BOLÍVARES, el venezolano promedio está condenado a la muerte por INANICIÓN.

Así que en cuatro y sin protección, nos lleva el gobierno.


Vicente Colmenares Tovar

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sábado, 1 de agosto de 2020

LA INFLACIÓN DE LA DIVISA

La empanada y la inflación.

Las últimas cifras del Índice de Precios de Consumo (IPC), publicadas en los Estados Unidos de América y que se pueden encontrar en cualquier sitio de la web, correspondientes al año 2019, se ubican en 1,81% anual y las mismas cifras, para el primer semestre de 2020, reflejan un 1,24% promedio.
A diferencia de nuestro sistema de medición, ese país del Norte, lleva una estadística mensual del IPC, que es el indicador de inflación más importante, en la mayoría de países del mundo y al final del año se le saca la media, o sea, se suma la variación de cada mes y se divide entre 12. Ese sistema permite comparar mes a mes, la inflación contra el mes pasado, los meses pasados, el mismo mes del año anterior o de años anteriores.
La inflación en Colombia, país vecino y que utiliza un sistema parecido al de los Estados Unidos, con el IPC, se ubica en 3,80% en el año 2019 y para el año 2020, la cifra que refleja el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), entidad responsable de la planeación, levantamiento, procesamiento, análisis y difusión de las estadísticas oficiales de Colombia, es de 3,86%.
Mientras tanto, en Venezuela existen no menos de 5 cifras diferentes de inflación para el 2019 y ninguna coincide entre si, entre las que algunos entes hablan de más del 7.000% y otras de tres cifras bajas, pero sin tener certeza de cual es la real o la más ajustada.
Lo cierto es que podemos sacar una relación entre el dólar y el peso colombiano, en la cual, durante el mes de diciembre de 2019, el peso cayó ante el dólar, de 2.850 pesos por dólar a 3.500 pesos por dolar, lo que representa una devaluación del 22.8%, debiéndose aclarar que este cambio del peso a dolar, se mantuvo estable, al menos en los últimos 5 años.
Para que algunos tengan una idea clara y no tengan que hacer tantas cuentas o ver tantos números, voy a poner unos ejemplos claros de lo que sucede con nuestra moneda. En noviembre del año 2017, el cambio del bolívar contra el peso era de 100 a 1, o sea que por un bolívar te daban 100 pesos, para el mes de noviembre del año 2018, era de 10 a 1, o sea que por un bolívar te daban 10 pesos y para el día de hoy, el cambio está a 0,012 a 1, o sea que por 83,33 bolívares te dan un peso. Esto puede dar una idea clara de lo que está sucediendo con nuestra moneda y lo peor, es que seguimos en picada.
Ahora bien, la moneda de intercambio comercial en el Estado Táchira, es el peso colombiano. Es raro el establecimiento que se maneja en bolívares y los que lo hacen, le colocan un margen de seguridad a su moneda, con un cambio del 0,01, o lo que es lo mismo 100 bolívares por peso.
Hasta acá, simplemente hemos manejado las cifras de devaluación del peso contra el dólar y del bolívar contra el peso. Pero entremos en materia de inflación.
Si hemos visto que la inflación en Estados Unidos y Colombia, está por debajo del 2% en el primero y del 4% en el segundo, es inexplicable que en Venezuela, adquiriendo bienes y servicios, a precios de divisas, los mismos hayan aumentado en un 100% y más, en el último año. Ejemplos sencillos, una empanada pasó de 500 pesos hace un año, a 1.500 en la actualidad. Un Kg de carne de primera, en febrero de este año a 5.000 pesos, pasó a 12.000 pesos en la actualidad. Eso por mencionar solo 2 rubros, en los cuales se observa una variación o inflación del 200% en el primero y de 140% en el segundo.
Según mi criterio, esa inflación manifestada en dólares o pesos, obedece a dos grandes factores. El primero se puede evidenciar desde hace algunos años y es el cierre de la frontera entre Venezuela y Colombia, lo cual ha desembocado que toda la mercancía que pasa de Cúcuta a San Cristóbal, es objeto de "cobro de peaje" en cada alcabala, bien sea de la policía colombiana, de los paramilitares en las trochas o de los cuerpos de seguridad en Venezuela y cuando digo cuerpos de seguridad, es porque algún día, hasta los boys scouts van a cobrar (ejercito, guardia nacional, policía nacional, policía estadal, cuerpo de investigaciones). En resumidas cuentas, los costos de venta entre Cúcuta y San Cristóbal, se ven incrementados. El segundo aspecto que hay que evaluar, es que el venezolano, en su cultura de viveza, ya no se conforma con ganar un 20, 30 o 40 %, si la ganancia no es del doble, sencillamente el negocio es un fracaso, por lo que no importa la inflación en el país de origen, nosotros siempre lo vamos a llevar a otro nivel y esos productos, así sean comercializados en divisas, van a seguir aumentando de precio.
Estimados amigos, les estoy hablando de la inflación en el Estado Táchira. A eso, súmenle la cantidad de alcabalas que hay hacia el centro del país y añádanle la viveza del central y entonces podrán evaluar la inflación en el centro del país.

Vicente Colmenares Tovar
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domingo, 12 de julio de 2020

MORAL E HISTORIA (PASADA Y PRESENTE)

Somos la antítesis de la libertad

No poseo información, ni jamás he leído algo referente a que las generaciones de una población puedan poseer virtudes vinculadas a sus antepasados, algo como una herencia genética que los relacione como luchadores, personas cordiales, trabajadores, entre otros. No obstante, si me he topado con mucha bibliografía, que pretende asignarnos dotes de libertadores, trabajadores, honestidad, lucha, puntualidad, porque quienes nos antecedieron tuvieron un patrón de conducta que les atribuía esas virtudes. De hecho, esa herencia genética solo es transferible a través de parientes directos (padres - hijos) y no es garantía, el pensar que los hijos de un hombre responsable, necesariamente deban ser responsables. Esos patrones de conducta, entran en el campo de la moral (conjunto de normas, valores y creencias existentes y aceptadas en una sociedad, que sirven de modelo de conducta y valoración, para establecer lo que está bien  o está mal), quedando para la ética, el estudio de la moral y determinar cómo deben actuar los miembros de una sociedad.
Hace ya algunos años, en una conferencia magistral, nos hablaban de la palabra del gallero, de cómo se respetaba la palabra dentro del palenque y las consecuencias de no cumplirla. Esto como corolario de la falta de palabra en la sociedad y la necesidad de recuperar los valores de nuestros ancestros.
Asumo yo, y esto lo hago con un criterio personal y no por literatura o bibliografía que pueda suministrar, que nuestros Libertadores, quienes arriesgaron sus vidas por nuestra libertad, en todo momento tuvieron presente el moralismo con el cual debían conducirse y sus consecuencias futuras, por la causa que en ese momento los apremiaba, la liberación de nuestra Patria del dominio español. Esto por citar a nuestros Libertadores, pero al igual que ellos, todas esas generaciones que trabajaron incansablemente en las diferentes áreas de la tecnología, la industria, medicina, física, química, matemáticas y tantas otras, que hoy merecen y seguirán mereciendo reconocimientos ante los hombres de nuestra generación y de las próximas generaciones, aún cuando sus logros queden en el pasado, porque fueron ellos quienes sembraron los fuertes cimientos de la construcción del futuro.
Ahora bien, llevando estas letras al terreno que deseo abordar, sí la moral nos da el modelo de actuación, en base a lo que está bien o mal, privaría el criterio personal y el libre albedrío, para entender ese modelo, en base a su impacto en la sociedad. No puede pretender un delincuente, que sus acciones sean aplaudidas, cuando la norma general, en este caso las leyes, apuntan en otro sentido, no puede pretender un gobernante, que sus políticas públicas apuntan hacia el bienestar colectivo, cuando el resultado es nefasto y totalmente negativo.
Fui formado profesionalmente en la Escuela Naval de Venezuela, para los lectores civiles, es la escuela de formación de oficiales de la Armada de Venezuela, una universidad de corte castrense que te forma profesional y militarmente, pero que contenía una alta carga de valores y principios que te ubicaban en tiempo y en espacio, en la línea del conocimiento del bien y el mal.
De acuerdo a la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2019 - 2020 (Encovi), Venezuela pasó a ser el país mas pobre de Suramérica, de acuerdo a los estudios realizados y derivados de la misma. Es acaso culpa del Imperio, de las restricciones y sanciones contra los gobernantes? En mi criterio político, no. Nuestra pobreza es el resultado de una sistemática política de Estado, tal cual lo señaló en su momento el General Guaicaipuro Lameda, cuando renunció a la Presidencia de PDVSA, aludiendo la frase de Jorge Giordani "Los pobres tendrán que seguir siendo pobres, los necesitamos así, hasta que logremos hacer la transformación cultural". Lo que no le dijo Giordani a este General, es que la cúpula del poder se iba a hacer inmensamente rica, a expensas del país más rico de Suramérica.
Pues mi conclusión lógica, es que la moral en el presente, tanto de políticos, como de militares, pasó a ser una condición innecesaria que solo privaría sus ansias de riquezas. Será que algunos de quienes fueron formados en las mismas aulas de clases que yo y que hoy pertenecen a la promoción de oficiales en servicio activo más antigua de la Fuerza Armada, hoy no logran distinguir esa línea gruesa que separa al bien del mal? Será que no han analizado la situación país? Habrán salido a hacer mercado, a adquirir medicinas? Será que no se han dado cuenta que los seguros HCM de todos los espacios públicos y de la gran mayoría de los privados, desaparecieron? Será que no se han preguntado, cómo pasarán a la historia, ante sus hijos, ante las generaciones de relevo?.
Total, cada quien escribe su diario de vida, cada quien es dueño de sus actos. Muchas veces y siempre las mismas personas, me han pedido que deje de escribir en contra del gobierno, que es peligroso, que una sola golondrina no hace verano. Pero seguro estoy, por el compromiso adquirido al prestar juramento, ese juramento que es tan o más valioso que el juramento hipocrático de los médicos, por su carácter ético de orientación, porque no se refiere al enfermo, no hace sesgo alguno y se centra en la Patria y sus Instituciones, hasta perder la vida si fuese necesario, que debo seguir haciéndolo, como un legado, con quizá muchos errores, a las generaciones futuras, para que tengan una lectura que discrepe contra la historia que desde ese gobierno, quieran forzar.
Si la moral no es un compromiso para este grupo de hombres, que destroza nuestro país, estoy convencido de que la historia será implacable con ellos y quiera Dios que también la Justicia.

Vicente Colmenares Tovar.
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lunes, 8 de junio de 2020

CORDERO ESTÁ QUEBRANDO

El Centro de Comercio en Cordero

Hace pocos días y ante la ausencia de una referencia cierta, en donde basar mi análisis de la situación actual del país, tomé como referencia a mi pueblo Cordero. En ese escrito, solo pretendí extrapolar la problemática corderense y asumir que el resto del país estaba en iguales condiciones que este acogedor pueblo, en la entrada al páramo andino. Pues si el criterio utilizado para ese momento, dio al traste con nuestra realidad nacional, hoy soy portador de pésimas noticias para los venezolanos.
En la mañana de hoy y a fin de realizar las compras para preparar el menú del día (cabe acotar que soy el propietario de un restaurant en Cordero), caminé algunas de nuestras principales calles y avenidas, a fin de obtener los productos en las tiendas en donde consuetudinariamente las adquiero. Durante este trayecto y a fin de evaluar lo escrito anteriormente, observé acuciosamente las tiendas informales de las que les hablaba y extrañamente hoy eran muchas menos que hace 22 días. Esas tiendas en las puertas de las casas, en las aceras, en las plazas, han ido desapareciendo paulatinamente, los vendedores de tortas, café, limones, panela, de las carretillas o bolsos, tampoco se dejaron ver. Mi sorpresa estuvo centrada en dos grandes establecimientos, que un día fueron punto de referencia obligada para los corderenses. 
El primero, la venta de verduras del Pelón, como amistosamente conocemos al propietario de la venta de verduras más grande de Cordero, ubicada en la Avenida Sucre, esquina de la calle 14, la cual al día de hoy se encuentra cerrada. No sabría decirles, en función de mi memoria, si el Pelón tiene 25 años o más con ese negocio, pero les doy fe, de que las verduras de los hervidos del 25 de diciembre y 01 de enero, se compraban allá. Difícilmente ese negocio cerraba sus puertas. Esperemos que esté descansando, cuidándose del coronavirus o en otra situación, pero hoy y desde hace ya varios días, ha estado cerrado.
El segundo, la Cooperativa Alturas del Torbes, un negocio próspero, en donde conseguías todo el mercado familiar, línea blanca para tu residencia, sistema bancario y de préstamo para sus afiliados, hoy se encuentra reducido a dos pasillitos que no poseen casi mercancía. En este caso, les puedo asegurar que no ha sido por falta de gerencia, todo lo contrario, el sentido visionario y eficiente con la cual se diseño esta empresa, es para que se mantuviera en la cúspide comercial de Cordero por muchos años, pero la situación económica, la ha lanzado a ese pequeño espacio de poca mercancía.
Pudiera traer muchos más ejemplos a este escrito, pero creo que la idea principal ya fue captada. El corderense es emprendedor y trabajador, no en vano tenemos el Municipio más bello del Estado Táchira (empeño mi palabra en esta verdad), pero ni el emprendimiento ni la resiliencia son conductas que garanticen el éxito en un sistema de gobierno como el nuestro.
El coronavirus ha sido la excusa perfecta para acelerar el proceso comunista que se lleva a cabo en el país, pero ya el poema celebre de Martín Niemoller, "primero vinieron...", está consumado en nuestra patria y difícilmente podremos escapar de este yugo.
Poema de Martín Niemoller

Hoy veo con tristeza, como corderenses amigos, han tenido que rendirse ante la implacable economía que vive nuestro país. Personas que apostaron por el trabajo en tiempos de crisis, buscando como llevar el pan a la mesa de sus casas, ahora están en peor circunstancia, sin mercancía, sin negocio y sin dinero. Mientras tanto, las políticas en el Táchira, cada día son más ruines y más severas. Un gran amigo me apuntaba hace pocos días, que el Táchira era el conejillo de indias en el Control Social, ya que cada barbaridad que se les ocurre, es puesta en práctica acá, antes que en el resto del país.
La estación de servicios que ven en la imagen de la portada, es nuestra estación de servicio y que representó el centro de comercio de Cordero. En ella siempre había cola, aún cuando no había gasolina y quieren saber por qué? Sencillo, el gobierno obligó al tachirense a negociar con gasolina, muchos vendían aquí, otros la llevaban a Ureña, algunos otros dependían de la gasolina para ir a Cúcuta a buscar mercancía. El que vendía, tenía dinero, al igual que quien traía mercancía y podían comprar repuestos, comida, pagar servicios y así se movía la economía en nuestro pueblo. No era la panacea, pero aprendimos a llevar un sistema de vida que permitía el sustento de muchos. Hoy día, Cordero está quebrando y si esto está pasando en el resto del país, las cholas serán el calzado dentro de muy poco y el hambre será nuestro recuerdo permanente de que en algún momento fuimos el país más rico de América Latina.

Vicente Colmenares
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miércoles, 3 de junio de 2020

VIRUS O INDOLENCIA

A donde vamos?

Hace muy pocos días escuche un cuento, el cual se que muchos no van a creer.
Vivo en un pueblo llamado Cordero, ubicado en el centro geográfico del Estado Táchira, Municipio Andrés Bello, zona metropolitana de San Cristóbal, Capital del Estado. La semana pasada un habitante de este pueblo, vio comprometida su salud, al presentar un cuadro clínico coronario. Sus familiares al ver los síntomas (dificultad para respirar, taquicardia y dolor en la parte izquierda del pecho), llamaron a la ambulancia, la cual no pudo ir al lugar motivado a la falta de gasolina. Ya que la medicatura (ambulatorio rural tipo I) queda a solo 6 cuadras del lugar de residencia del señor y visto que no habían carros en las calles del pueblo, por el problema del combustible, procedieron a trasladar al paciente a pie hasta la medicatura (hago la acotación, de que el señor bajó caminando en medio de un posible infarto). Al llegar a la medicatura, el personal de servicio médico manifestó no poder atenderlo por falta de equipos e insumos médicos, a lo cual los familiares preguntaron qué hacer en este caso. Hasta aquí el problema puede resultar surreal, pero apenas comienza el cuento. A este señor lo devolvieron para su casa (a pie las seis cuadras, ahora en subida), sin ser auscultado ni revisado en ningún sentido y peor aún sin un tratamiento médico. Bueno en realidad aquí se me acaban las palabras, si le mandaron un tratamiento, que al llegar a su casa metiera la cabeza en un tobo de agua fría por 50 veces y que con eso se iba a sentir mejor.
Posiblemente muchos de mis coterraneos hayan escuchado el cuento, seguramente conocen al señor victima de este evento coronario y pueden dar fe de lo ocurrido, pero lo cierto es que nos encontramos en una situación que representa la antítesis del desarrollo y por desgracia, somos los venezolanos de a pie, quienes estamos padeciendo día a día las malas decisiones del sector político en el país.
Situaciones como las siguientes no darán un contexto real de lo que sucede:
.- Se flexibilizaron algunos sectores del país, a fin de comenzar a bajar el nivel de cuarentena e ir reincorporándonos a la economía nacional. Entre algunos de los sectores que pueden comenzar a trabajar a partir del lunes 01 de junio, están las ferreterías, tiendas de calzados, peluquerías, comidas para llevar, sector bancario, entre otras. Los centros comerciales no pueden abrir, pero los comercios antes mencionados que estén en centros comerciales, si lo pueden hacer. Alguien que por favor me explique como funciona esto.
.- En el Estado Táchira, a diferencia de otras entidades, el suministro de combustible solo será posible a través de un sistema de control en donde debes presentar el registro mercantil de una empresa o firma personal de cualquiera de los ramos que entran en la flexibilización, que el carro esté a tu nombre y algunas otras copias. Es realmente la solución a este problema?
Total mis queridísimos amigos, cuando alguien te diga que en la nevera está haciendo frío, primero debes estar seguro que esa persona estuvo o está en la nevera y segundo, date una vueltica por la nevera. Hay muchas personas que no creen que nuestro problema, el problema venezolano, sea tan grave, sin ni siquiera imaginar la enorme crisis y las situaciones a las que somos sometidos a diario.
El Coronavirus representó el velo perfecto al gobierno, para salir de la crisis de combustible del mes de marzo y para acelerar el aumento de la gasolina en un CIENTO SESENTA Y CINCO MIL MILLONES POR CIENTO (165.000.000.000 %). "Son tantos ceros que dan vértigo" (palabras textuales de José Toro Hardy).
Este Virus debe ser una especie de Dios Romano para el gobierno, les concedió poderes casi que celestiales, para que un pobre pueblo y ahora pueblo pobre, no saliera a solicitar la renuncia inmediata de todo el tren ejecutivo, con el chofer del tren a la cabeza.
A este paso, los setenta años de dictadura cubana, solo será un juego de niños, un ensayo de muchachos jugando a la política.

Vicente Colmenares Tovar
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sábado, 30 de mayo de 2020

UN FUTURO INCIERTO

Aulas vacías, como el perfil de egreso.


Nuestra conducta social y política presente, no solo lanzó al país al precipicio, si no que comprometió seriamente la sociedad venezolana de los próximos 50 años o más.
El avance, el progreso de un país, sin lugar a dudas depende de la calidad del Talento Humano interno de ese país. Hace ya unos cuantos años que nuestros pensum de estudios, a todo nivel, comenzaron a cambiar, a pesar de las denuncias y protestas para evitarlo. Hoy día, la cruda y cruel realidad, es que nuestros jóvenes están mucho menos preparados que los de otros países y que las generaciones que los antecedimos. Quizá uno que otro colegio o universidad privados, se atreva a apostar por la excelencia de sus egresados, pero el común denominador de nuestros recién salidos de bachillerato, técnicos superiores o profesionales universitarios, tienen un notorio déficit académico, el cual es notorio en todas las áreas (físico matemáticas y de la ingeniería; biológicas y de la salud; sociales; humanidades y las artes). Pareciera que la lectura, en términos generales, es algo innecesario para el desarrollo integral del venezolano de hoy, lo cual los relega hacia una sociedad vacía, que solo operará en los estándares de la ejecución a través de formatos establecidos previamente por otros entes, ya que no poseerán la capacidad para establecer sus propios patrones.
Solo pensar en el aparato público de un país, nos da la respuesta inmediata de la necesidad de un equipo humano complejo, pero que requiere de alta gerencia. Ejecutivo, Legislativo, Judicial y Moral, poseen cargos de muy alto nivel, que se van esparciendo aguas abajo, a fin de garantizar la optimización de las políticas públicas dictadas por ellos. Directores, Gerentes, Jefes de División, Coordinadores, Jefes de Áreas, requieren de una capacitación aceptable hacía excelente, aunado a la actitud para la función pública, que nos lleve por el derrotero del progreso. No podemos seguir pensando en el clientelismo político y la ocupación de cargos por amiguismo o tendencia de color o bandera, lo cual inexorablemente nos lleva a la capacitación de Talento Humano para la ocupación de esos cargos.
Lo jóvenes nacidos durante este gobierno, desde 1.999, han sido los conejillos de indias de las pésimas decisiones que durante años han tomado los Ministros de Educación y la revolución, lo cual los condena a un futuro casi que mediocre y con ellos a toda la sociedad, ya que en unos 30 años, serán quienes estén ubicados en los cargos de máxima exigencia tanto en el sector público como privado. La edad promedio de los Ministros, alta plana pública y alta gerencia privada, se ubica en mayores de 40 años y hoy no contamos con un proyecto de cambio que apunte en otra dirección, ni con un proyecto alterno que destituya al actual, por lo que inefablemente avanzaremos, sin rumbo y sin timoneles hacia el futuro, peor aún, si nuestra apuesta es a la juventud, como en efecto algunos sectores están apuntando, no tendríamos tiempo para reaccionar, ya que capitalizaríamos el problema de manera inmediata.
En una Dictadura de corte militar, como algunos analistas la hacen ver, ni las fuerzas armadas (minúsculas con justificada razón) escapan del problema. Antes los estudiantes de las diferentes áreas técnicas militares, tenían ciertas ventajas en referencia al grueso de los estudiantes a nivel nacional, lo cual se podía evidenciar en la comida, dormitorio y vestuario. Hoy día, la comida es de pésima calidad, desconozco como estarán dotados y mantenidos los dormitorios, pero asumo que han tenido igual impacto. Solo el hecho de ver que un alumno de la guardia nacional, hace su período de formación con unos blue jeans rotos, que trajo de su casa, una almilla que compró en ovejita y que las botas de campaña fueron suplantadas por los zapatos que traía también de su hogar, nos hace ver que no debemos estar lejos en deducir que el pensum académico ha tenido una desmejora similar a los otros.
Detractores sobrarán a este razonamiento, a esta conclusión, a este análisis, pero en la vida se debe ser objetivo y por más que mis sentimientos requieran identificarse con otra verdad, la de una Venezuela preparada en cuanto a su disciplina académica, la realidad es otra. Requerimos de un giro radical, no solo a nivel de pensum de estudios y perfiles de egreso, debemos partir de la preparación, adiestramiento y capacitación de quienes estarán encargados de llevar a buen puerto a toda esa juventud, a quienes son los llamados a la enseñanza de nuestros líderes futuros.
Mientras tanto, sigamos apostando por el paso a paso y por desgracia, el primer paso es salir de este infortunio llamado chavismo.




Vicente Colmenares Tovar
7.661.177

Colombia no es Venezuela

  Hace años y en un desespero porque se entendiera la UNIDAD política venezolana, como la única herramienta o mecanismo para derrotar al cha...