viernes, 2 de octubre de 2020

HAZAÑAS DE PASIÓN EN CUARENTENA III


    En el ciclo de hazañas de pasión, no podía faltar la pasión por la religión, la cual muchos la traducen como fe. Les presentó a María Contreras y sus hazañas.

    María Contreras, una fiel creyente y seguidora de la iglesia católica, vive en La Limpia, Maracaibo Estado Zulia, todos los días visita la iglesia de su parroquia, pero los domingos no falla en su traslado al Santuario de la chinita. Es miembro del equipo que organiza año a año, los eventos litúrgicos del mes de noviembre.
    La Conferencia Episcopal, decidió cerrar las iglesias en el mes de marzo y María se va todos los días a la puerta de la iglesia de su parroquía, a hacer oración. Al principio también acudía a la Basílica de Nuestra Señora de Chiquinquirá, mejor conocida como la Basílica de la Chinita, Templo el cual adquirió su elevación a Basílica Menor, en el año 1.920, por lo que este año, la celebración deberá ser por todo lo alto, ya que se cumple un siglo de ese acontecimiento.
    Todos están muy asustados con la propagación del virus, pero María hace un contexto religioso de las circunstancias en las cuales se encuentran y con una exposición digna de los mejores líderes, logra convencer a un nutrido grupo de personas, que continúen con la planificación. Qué tal si en octubre finaliza la cuarentena? Qué tal si dan la orden de reabrir las iglesias? Qué excusas vamos a presentar a nuestros feligreses? Dios nos va a cuidar, porque él es quien quita y quien pone, quien da la vida y nosotros estamos en la obligación de alabarlo y bendecirlo, no podemos fallarle. Con estas preguntas, con estas frases, María logró que ese nutrido grupo estableciera nuevas estrategias para la planificación de los eventos. Semanalmente se reunirían en el comedor de la Basílica, para evaluar las tareas asignadas y para establecer nuevas tareas. Cada uno es responsable de crear un grupo de whatsapp en su comunidad y existe ya un grupo para ellos, como líderes de sus respectivas parroquias, se creó una página de facebook y otra de instagram, para responder a las interrogantes de los feligreses y se están contactando a todos los proveedores de servicios afines a la celebración, para alertarlos de la actividad, por si la misma se llegara a ejecutar.
    María también ha convencido al grupo, que la oración es el mejor remedio para el virus y que cada uno de ellos debería reunirse, a diario, en sus respectivas parroquias, con los creyentes más devotos y hacer oración diaria. Deberían convencer a los párrocos, de poder establecer un horario, para que esas personas ingresen a las iglesias, a través de la casa parroquial y tengan un momento diario para su recogimiento y elevar sus plegarias a Dios, por el bien de la humanidad. Ella en su parroquia ya se ha adelantado y todo está funcionando de maravilla, si bien las puertas de la iglesia permanecen cerradas todo el día, el párroco ha autorizado el ingreso de algunos feligreses, para que hagan oración diaria, en compañía de María.
    El vestido para la Chinita, ya se encuentra encargado y la comisión para tal fin, ya ha ubicado los recursos para el pago del mismo, con los comerciantes marabinos, las flores ya se encuentran encargadas, porque han decidido que si la cuarentena se extendiera hasta el mes de noviembre, la Chinita debería lucir su nuevo vestido y la Basílica debería estar adornada. Se han elaborado varios diseños para las invitaciones y la siguiente reunión se deberá tomar una decisión sobre el modelo que se imprimirá, para hacerlo llegar a los diferentes entes que participarán en la actividad.
    El hijo de María, ingeniero en sistemas, le ha planteado la posibilidad de realizar la actividad, transmitiendo en vivo a través de las redes sociales. Que si por alguna razón, la cuarentena pasara el mes de noviembre, se podría hacer una ceremonia en vivo, en la que todo el mundo podría participar y que sería una excelente oportunidad para que todos los venezolanos en el planeta, pudieran participar de la actividad, así como todos los creyentes católicos que decidieran unirse a la transmisión, que sería todo un éxito en las redes. De esta manera, tendrán dos opciones o posiblemente se pueda realizar de las dos maneras, una de manera virtual, a través de las redes y la otra de la manera tradicional, supeditada al fin de la cuarentena.
    Ya comenzó el mes de Octubre y María, junto al equipo de organización, tienen más adelantadas las actividades virtuales, que las reales. Un fuerte rumor les deja ver que este año finalizará en cuarentena y cada día son menos las posibilidades de celebrar los cien años de ascenso a Básilica Menor, del Templo de la Chinita, pero de algo está convencida María y es de su fe por la patrona zuliana, de su pasión por la iglesia católica y del éxito del Centenario de la Basílica de Nuestra Señora de la Chiquinquirá.

    No es Dios, quien impulsa a María a trabajar por la iglesia, ni siquiera incide en su voluntad o en su entusiasmo. La pasión de María, su fe hacía la Chinita, es exclusiva de ella, es exclusiva de cada creyente. El mundo está lleno de personas apasionadas y solo depende de cada quien, llevar a cabo sus metas.

jueves, 1 de octubre de 2020

HAZAÑAS DE PASIÓN EN CUARENTENA II



        Continuando con el ciclo de hazañas de pasión, les presento a una trabajadora de la medicina.

Ana Mireya Bracamonte
    Ana Mireya Bracamonte, es una médico internista del Estado Miranda. Cuando se graduó de bachiller, ya hacía mucho que había definido lo que quería estudiar y su promedio daba los méritos necesarios para emprender cualquier carrera en el país.
    Entusiasta, alegre, pero muy aplicada, Ana logró culminar su carrera con honores y no perdió tiempo en iniciar su especialización en Medicina Interna. Cuenta con 31 años y hace 1 año que se casó con un compañero de la especialidad, con el cual compartió los 3 años de la especialización. Atiende en el Hospital José María Vargas de Caracas, en el cual realizó su postgrado.
    En poco tiempo se ha hecho muy conocida y muy popular, por su carisma para con los pacientes, su excelente trato a todo el personal médico, su disposición a ayudar a sus colegas y por su disciplina, dedicación y profesionalismo en su área. Siempre atenta a resolver los problemas de su servicio, a colaborar en todos los eventos que sea requerida, a permanecer por más tiempo del que su horario le exige. Su preocupación actual, es por la falta de información sobre el COVID 19 y más que por la desinformación, por la falta de seriedad con la que la población ha tomado la pandemia y la falta de compromiso en las políticas públicas, para la prevención, el diagnóstico y la actuación oportuna, en contra del virus.
    Ha consolidado varios grupos en las redes sociales, entre el personal médico del hospital y ya se están extendiendo a otros hospitales de la capital y del resto del país, tratando de estimular el trabajo efectivo del personal médico, sus cuidados, su protección, pero sobre todo la educación a la población, haciendo énfasis en los grupos de alto riesgo, los niños, ancianos y personas con patologías preexistentes.
    Su tiempo se ha visto reducido al máximo, por lo que solo le da tiempo para hacerse su aseo personal y dormir unas pocas horas en su casa. Su esposo también está dedicado por completo a su trabajo y son muy pocas las oportunidades en las cuales coinciden en el hogar, pero el esfuerzo es parte del juramento prestado y bien vale todo lo que hacen. Entre guardias, consultas, quirófano y ahora la administración de las redes sociales y su emprendimiento de brindar información a toda la red hospitalaria y educación a la población, se pasan sus días, con muy poco tiempo para el descanso.
    Le solicitó al Director del Hospital, que le facilitara un quirófano, uno de esos espacios vacíos, sin aire acondicionado y sin instrumental médico, que tan solo eran espacios desperdiciados, para montar su “centro de operaciones”, en donde, con la ayuda de todo el personal médico, se llevan las estadísticas, datos, tratamientos, entre otros, que les suministran del resto del país.
    Ha visto morir a algunos pacientes, con el dolor y la impotencia de no contar con los equipos básicos y los medicamentos necesarios para combatir la enfermedad, pero desgraciadamente ha madurado su comportamiento en el sentido de no sentirse culpable por esas carencias, sin que las mismas perturben o enturbien su ánimo y su voluntad para hacer lo mejor posible para salvar cuantas vidas pueda.
    Hace unos días se ha venido sintiendo muy decaída anímicamente y un estado gripal la ha atacado, por lo que ella misma ha reforzado sus medidas de bioseguridad, para resguardar la integridad de sus colegas y pacientes. Una pequeña fiebre al tercer día y la falta de sensaciones de olor y gusto, fueron la alerta para solicitar que le hicieran la prueba rápida del COVID, a la cual dio positiva. Su mente siempre positiva, la hace continuar adelante y perseverar en que muy pronto estará de nuevo con sus pacientes, pero decide internarse en el hospital, en aislamiento, para poder seguir con su proyecto en las redes sociales.
    Desde el hospital, puede tener acceso a información de primera mano y a posibles acciones que resulten eficientes y que requieran ser transmitidas al resto del país. Pasada una semana, su caso se ha ido agravando y sus colegas se han mostrado muy preocupados, desde el Director del hospital, hasta colegas de otros centros asistenciales, la han visitado y todos quieren tenderle la mano.
    Ya Ana se siente muy mal y no ha podido continuar con su trabajo en las redes, sin embargo su mirada se mantiene atenta, pero su cuerpo no responde al mismo ritmo que su voluntad. Por los grupos de whatsapp que ella misma creó, circulan solicitudes urgentes de equipos y medicamentos para Ana, pero el país está colapsado y ella, la fundadora de aquellos grupos, la arquitecto de esa estructura comunicacional, la inquebrantable doctora que siempre estuvo dispuesta ayudar a su prójimo, muere irremediablemente en una cama de aquel hospital.
    Murió por una pasión, murió sabiéndose querida y orgullosa de haberlo dado todo por su amor a la medicina y a sus pacientes.


    No es la vida, la que nos ancla a este plano terrenal, ni la muerte, la que nos hace partir de el. Son nuestros legados, nuestra personalidad, nuestra pasión por destacarnos, lo que harán que pasemos al olvido de nuestros familiares, amigos y de la sociedad, o sigamos viviendo entre ellos, así lo físico, pertenezca a esa nueva y eterna aventura.

Vicente Colmenares Tovar 
V-7.661.177

miércoles, 30 de septiembre de 2020

HAZAÑAS DE PASIÓN EN CUARENTENA



    Hace poco más de tres semanas, recibí una invitación, para participar en el Premio anual transgenérico de literatura, patrocinado por la Cultura Urbana. A pesar de haber hecho mi mejor esfuerzo, pero en vista de que no me iba a dar tiempo de armar setenta cuartillas (el concurso comenzó el 6 de julio y finalizaba el 25 de septiembre), decidí hacerles llegar, por capítulos, las diferentes hazañas de esta cuarentena, narración que se basa en personajes y hechos ficticios, que muy fácilmente pueden estar ocurriendo en cualquier rincón del país y por qué no, del planeta. Espero que sea de su agrado.

Don Aquilino Morales
    Don Aquilino Morales, nacido y criado en el Cobre, Municipio José María Vargas del Estado Táchira, acaba de cumplir los 88 años de edad, desde que dejó el trabajo de agricultor, al cual se dedicó desde los 10 y hasta los 72 años, sale todas las mañanas a la Plaza de su pueblo. En ella confluyen las vidas religiosa, militar, política, económica, académica, entre otras, de ese singular pueblo. Luego de desayunar, con su acostumbrado caldo de papas, su arepita y su café, hechos en la cocina de estufa, se pone su sombrero, toma su pipa y su bastón y baja una cuadra a esa plaza.
    El Cobre es un pueblo ubicado en un valle, en la vía entre el Páramo del Zumbador y La Grita, rodeado de hermosas montañas, en donde no se encuentra ni un metro sin labrar, ajo, zanahoria, papa, cebolla, cebollín, repollo y muchos más, son cosechados en esas majestuosas montañas, sin mencionar la maravilla turística que representan sus casas, algunas de barro, que se mantienen de pie. A la salida del Cobre y como a 10 minutos de carretera hacia La Grita, se encuentra el Parque de Angostura, un lugar a la orilla de la quebrada y en donde se desarrollaron los acontecimientos de la Batalla de Angostura en 1.813.


    A Don Aquilino le gusta hablar de historia, de sus vivencias en aquella tierra. En otros tiempos, se reunía con sus amigos, pero la gran mayoría ya se encuentran muertos y ahora se reúne con personas mucho menores que él, pero que quieren escuchar sus cuentos. Llega muy temprano, sale de su casa y ese pequeño recorrido, con aquella brisa fría de la mañana, lo llena de ánimo, se sienta en un banco, por lo general dando la espalda a la iglesia, desde donde se pueden apreciar las hermosas montañas, saca su pipa del bolsillo de su paltó, la llena con la picadura de tabaco y la enciende con un f'ósforo, nunca ha querido usar yesquero. Se pierde en sus pensamientos, hasta que alguien con deseos de conversar, se le acerca y comienzan a charlar. Esa rutina diaria lo mantiene activo, no se quiere quedar en su casa, siempre dice que mientras tenga algo de salud, saldrá a pasear por su pueblo. Es viudo, su esposa murió hace más de diez años y ahora, en su casa, vive la hija menor con su familia.
    Hace poco más de un mes que comenzó la cuarentena y su hija le explicó que los ancianos eran los más afectados por un virus que andaba regado en todo el mundo y que no podía salir, que todo el mundo debería quedarse en su casa. Aquilino, de mala gana había permanecido ese mes en la casa, veía las noticias, alimentaba a los animales, pero ya no tenía fuerzas para labrar y su único entretenimiento era la plaza. Le comentaba a su yerno, que su padre siempre le contaba lo de la fiebre española y que eso si había sido grave, que hoy en día, con tantos descubrimientos, ese virus pasaría muy rápido.
    Pasó otra semana y el semblante de Aquilino comenzó a cambiar, un profundo sentimiento de tristeza lo embargaba, pero nadie se daba cuenta y si lo hacían, permanecían callados, para que él no saliera de aquella casa, que ahora era una cárcel. No se habían completado las seis semanas de cuarentena, cuando Don Aquilino decidió ir a visitar la plaza. Aunque fuera él solo, sin más nadie en aquel lugar, quería disfrutar una vez más de su pipa y sus montañas. Se levantó a la misma hora de siempre, rezó el acostumbrado Padre Nuestro y el Ave María y salió de su cuarto, su hija estaba preparando la comida y a él le gustaba cepillar sus dientes, aquellos que depositaba en un vaso por las noches, en la batea afuera de la casa. Sin que su hija lo notara, sacó su paltó, su bastón y su sombrero y los dejó a un lado de aquella batea. Cepilló aquellas dentaduras, se las puso, enjuagó su boca y entró a la cocina, ya estaban sirviendo su desayuno y se sentó a comer. Le dijo a su hija que había dormido mal la noche anterior y que posiblemente dormiría otro rato. La hija preocupada, le preguntó cómo se sentía y tomó su temperatura en su frente y su garganta, con el revés de su mano. Aquilino le dijo que no se preocupara, que solo se trataba de falta de sueño, que ahora dormía mucho de día y que en las noches se despertaba y no podía dormir.
    Tomó su desayuno, escuchó unos minutos las noticias y entró nuevamente a su cuarto, algunas cobijas, almohadas y ropa, le sirvieron de camuflaje para aparentar que dormía y las arropó con otra cobija. Esperó que su hija entrara al cuarto de los niños y sigilosamente salió por la puerta de atrás, tomó su sombrero, su bastón y su paltó, improvisó un tapabocas con un pañuelo y se dirigió feliz a aquella plaza. Al llegar a la plaza, fue recibido por algunos amigos, todos con tapabocas, quienes le preguntaron por su salud y que estaban preocupados de no haberlo visto más. Encendió su pipa y dio rienda suelta a una larga conversación con sus amistades.
    Tres horas después, apareció su hija con su esposo, muy preocupados, al entrar a su cuarto para ver como seguía, se encontraron con aquel muñeco de telas durmiendo en su cama. Don Aquilino, sonrió y se despidió de sus amigos, luego les explicó a su hija y su yerno, sobre el gran sentimiento que lo embargaba y la necesidad de ir a aquella plaza, aunque le costara la vida.
    Don Aquilino va tres y hasta cuatro veces por semana a la plaza, usa alcohol en sus manos, su tapabocas y al llegar, se lava las manos con abundante jabón. Se ha convertido en la leyenda del Cobre, a sus ochenta y ocho años de edad y está más feliz que nunca.

    El virus, la cuarentena, la muerte misma, no son obstáculos para la pasión, para el apasionado. Te reinventas, buscas soluciones, creas oportunidades, pero el objetivo debe ser logrado y superado a cada instante. El no hacerlo, el no intentarlo, te saca de la categoría de los apasionados, te baja al nivel en donde no quieres estar, al de quienes ven pasar la vida y se conforman con lo que ven, con lo que les llega, con lo que les cae, con lo que les dan y no buscan más allá de eso.


Vicente Colmenares Tovar
V-7.661.177

jueves, 24 de septiembre de 2020

EL EXAMEN FINAL

 


    Una realidad ineludible, en todo ser humano, es la muerte. Nos enfrentamos al final, desde el mismo momento de la concepción. El ser humano puede morir por un aborto, antes de su nacimiento, entendiendo todos los tipos de aborto que en este momento, mis amigos, mis lectores todos, estén pensando; puede morir al nacer; en su etapa de infante o adolescente; en su adultez o como es parte de la naturaleza, durante su vejez. Pero es algo que estará acompañándonos a cada segundo de nuestras vidas, bien sea en sana paz o con toda una carga de pesares en nuestros hombros. 
    Lo que sí es inobjetable, es que para leer estas líneas, procesar su información y entender el mensaje, es necesaria la madurez y la conciencia lógica de la vida y de la muerte, de nuestra existencia y de lo que acompaña a nuestra presencia en este plano terrenal. Durante nuestra travesía por los mares de la vida, vamos dejando la estela de nuestro viaje, esa misma estela que dejan los barcos cuando surcan las aguas, con las mismas vicisitudes del trayecto, tendremos un mar calmado a ratos y en otros momentos un fuerte oleaje y hasta tormentas eléctricas, un cielo azul o un cielo encapotado, una noche de estrellas, con luna o sin ella, o con nubarrones, pero con una sola y enorme diferencia, el capitán, la tripulación y el barco, somos cada uno de nosotros, cual Santísima Trinidad y somos dueños del puerto de llegada.
    Voy a hacer referencia a algunos cortos párrafos, que durante años, he venido guindando en las redes sociales, para explicar más al detalle, lo que les quiero significar en el presente escrito:
    1.- “Existe una mala teoría, en mi concepto, la cual nos quiere hacer ver que el fracaso es el camino del éxito, que hay que aprender a levantarse y seguir adelante ante las adversidades.
    Mi criterio particular, es que debemos enseñar a nuestros hijos y semejantes, a ser ganadores, a nunca caer, a ser competitivos.
    La derrota debemos mostrarla como algo inusual, de la cual obviamente, debemos aprender y vencer”.
    Desconozco la razón por la cual, muchos escritores, filósofos, compositores, cantantes y poetas, le cantan y le escriben al fracaso, como el camino al éxito, hablan de caer para aprender a levantarse, cuando la realidad es diametralmente opuesta y esos son los valores que debemos inculcar. Me pregunto yo: ¿A quién contratarían ustedes, en su empresa, al graduado con honores, que finalizó su carrera en tiempo record, con calificaciones inmejorables y que dejó un legado a sus sucesores, en su trabajo de grado, o a quien tardó tres veces el tiempo para graduarse, dio mal ejemplo a sus compañeros y su promedio fue el mínimo requerido?; ¿A quién llevarían a jugar en su equipo, si quieren ser ganadores, al talento juvenil que ha batido todas las marcas y los tiempos, que es disciplinado, puntual y buen compañero, o al joven que tiene una carrera opaca, indisciplinado y problemático? Preguntas como estas, hay muchas, sería cuestión de que cada uno de ustedes se las haga y obtendrán, creo yo, la misma respuesta que estoy buscando en ustedes.
    El éxito debe mostrarse como el único camino, como el premio a quienes hicieron méritos para estar en el escalafón de ganadores, a quienes tuvieron la disciplina y la constancia de hacer las cosas bien. ¿Qué en algún momento van a surgir imprevistos? Por supuesto que sí, pero las caídas deben ser algo atípico, inusual y deben ser tomadas como una lección aprendida, que jamás debemos repetir.
    Creemos que la crianza de nuestros hijos se basa en la amistad y la tolerancia y hemos llegado a mal interpretar el significado de ambas acciones, hasta el punto que nos volvemos permisivos y alcahuetes, sin medir las consecuencias futuras, o tal vez por la comodidad de no involucrarnos, vigilar, hacer seguimiento, supervisar, el día a día de quienes nos deberán parte de sus éxitos.
    2.- “Pasar por la vida, como si fuera un pasillo en donde el extremo final es la muerte, sin asomarte por sus hermosos ventanales, sin salir a sus preciosos balcones, sin respirar sus maravillosas esencias, sencillamente es no haberla vivido, es no haber disfrutado el recorrido.
    La vida es mucho más que un pasillo".
    Hay seres humanos que no hacen nada más allá de lo necesario, ni en su casa, ni en la pareja, ni en el trabajo, ni en el deporte, ni en ninguna actividad en donde se vea involucrado. Sencillamente escogen ser neutros y esa neutralidad los lleva a ser gris, a no ser tomados en cuenta, a ser relegados, porque aquellos que se destacan, que colaboran, que son buenos, siempre serán a quienes elijan de primeros, para encabezar cualquier actividad o programa que debamos cumplir.
    Así como en el aspecto anterior, hablé de la formación de los padres, ahora debo hablar de la auto disciplina. El hecho de que mis padres no tengan la paciencia o la sapiencia para encaminarme hacia la ruta del triunfo, no representa el fracaso en si mismo. Cada ser humano debe prepararse, formarse, buscar mecanismos y herramientas que le permitan ser útil y en esa utilidad, ser el mejor. Se trata de hacerlo y hacerlo bien.
    Hace poco tiempo, un amigo, con motivo de la presentación de un nuevo libro al mercado de la literatura, me solicitó que escribiera algunas palabras para la autora de la obra, Alejandra Alonzo, titulada "Conócete, enfócate y transfórmate". Como respuesta, escribí:
    3.- "Nacemos solos y morimos solos. La única excepción a esa verdad, luego de haberla analizado por muchos ángulos diferentes, es el nacimiento del siamés o deberíamos decir, de los siameses?
    Vamos recorriendo el maravilloso mundo y desarrollando una vida propia, no es un pasillo en donde inicia con el nacer y finaliza con el morir, la vida, la individual, la de cada uno de nosotros, nos presenta en ese pasillo, también individual, los más variados salones, balcones, campos sin labrar, entre otros, para que decidamos que hacer y como hacerlo, pero en el ocaso de esa vida, en los últimos metros de ese pasillo, irremediablemente debemos rendir cuentas.
    Soy católico, no muy practicante, pero si de fe y confío en que mis cuentas están claras, pero si la vida eterna fuese solo mitología, esas cuentas, ese balance, lo vas a hacer introspectivamente, no morirás sin hacerte tu autoevaluación y nada más hiriente, que salir reprobado en tu propio examen".
    Al final de la jornada, cada quien debe haberse hecho su evaluación y quizá ante la gente, se vea como un triunfador, pero cada quien estará en posesión de su resultado, porque podremos engañar a muchos, pero jamás a nosotros mismos. Comencé mi escrito con el nacimiento y lo terminé en el examen final, más el camino que existe entre el uno y el otro, solo te pertenece a tí. Millones de barcos podrán trazar la misma ruta, pero cada uno describirá una derrota (trayecto) diferente. Podrá haber fuertes corrientes, vientos y hasta la distracción del timonel, pero somos dueños de nuestro destino, somos capaces de vencer cualquier obstáculo, cualquier adversidad.
    Estamos en medio de una crisis mundial, para quienes vivimos en Venezuela, estamos en medio de una hiper mega crisis, pero detenernos no es una opción. Nuestro emprendimiento, nuestra voluntad y entusiasmo, marcarán la diferencia.
    Es aquí el punto, en donde finaliza mi escrito del día de hoy y en donde finalizará el recorrido de cada uno de ustedes. La muerte es una consecuencia de la vida, pero la vida es la sumatoria de las vicisitudes de nuestra existencia y nada mejor que sentirse en paz con uno mismo, que al final de ese recorrido, podamos anunciar a nuestros semejantes, que esa suma nos da en verde, que nos da en positivo. Nada nos obliga a tomar atajos, a salirnos de lo legal, a dañar a nuestros semejantes. Si al final del camino, tu sumatoria está en rojo, no busques culpables, solo mira al espejo.

Vicente Colmenares Tovar
V-7.661.177

sábado, 29 de agosto de 2020

LA LÍNEA UNIÓN CORDERO

Fachada de la sede de la Línea Unión Cordero

Le he sacado el cuerpo a escribir sobre la Línea Unión Cordero, por meses. Hablar mal de algo que fue tan bueno, es mucho más difícil que hablar bien de algo que fue muy malo y esa paradoja está presente hoy en este escrito.
Hace aproximadamente 20 años, estuve tentado a adquirir un cupo en la Línea, era el negocio más productivo para la época. Ser socio de la línea de Cordero, era como un equivalente del Jet Set de la zona y sus acciones o su plusvalía eran muy bien vista en el Táchira y fuera de el.
Desde hace varios meses, he percibido una nueva realidad en esa Asociación, que en el pasado fue referencia Nacional de organización y responsabilidad. Si quieren tapar esta verdad, analicen el transporte de los Estados Bolívar, Zulia, Vargas (porque me niego a decir la guaira), Sucre y muchos otros.
Hace tan solo dos días y con motivo de la entrega de unos productos en el mercado mayorista de Táriba, tuve que salir temprano (6:30 am) a tomar una buseta y aquí comenzó el drama que le puso la guinda a mi paciencia. Salimos de Manuel Felipe Rugeles, con tan solo tres pasajeros y ya en La García, la camioneta iba llena, al menos sus asientos. A la altura de Llano de la Cruz, ya llevaba el pasillo también lleno, con personas de pie, pero el sube y baja de pasajeros en el mismo pueblo, hacía que siguieran subiendo otros pasajeros. A la altura de Llanitos, frente a la capilla del Divino Niño, la gente comenzó a protestar, porque siendo honestos, ya no había espacio para otro pasajero, pero el conductor continuaba peleando para que los pasajeros se siguieran agrupando. Al ver que la gente protestó, el chofer tomó la decisión de parar la unidad y meterle el freno de mano, porque si no hacían espacio, el prefería que nos bajásemos todos y les devolvía el pasaje. Total, que ante el reclamo de varios caballeros, el chofer se sintió intimidado y arrancó nuevamente, pero como si fuese turista. El recorrido entre Cordero y Táriba, duró una hora y diez minutos, o sea que la madrugada no dio los frutos deseados, pero ese no es el tema.
No es el caso de ese chofer en particular, el problema agravado de la gasolina, ha hecho que use con mucha frecuencia, ese medio de transporte, pero para serles honesto, aquella atención al usuario se perdió, ninguno de los choferes usa aquel uniforme que les daba esa tan buena presencia, ahora la mayoría utiliza una gorra y franela, son mal hablados y mal encarados, suben a un colector, que más que recoger el dinero del pasaje, sirve de intimidador a los usuarios. Frases (pongan nalguita con nalguita, ahí cabe más gente, mira ya te dije que te echaras pa'tras, entre otras) como esas, son las que se escuchan de los colectores, para garantizar que la buseta meta mucha más gente que lo que corresponde.
He defendido el derecho al trabajo y he defendido la necesidad individual de los pasajeros en hacer uso del transporte. Lo que no puedo defender, es la mala práctica o la mala gerencia con que se está llevando esta excelente Asociación de Transporte, que en el pasado fue ejemplo. A ese ritmo, pasará lo mismo que con el país, veremos a la línea, como un ejemplo de lo que no se debe hacer.
Dios quiera y este mensaje llegue a muchos socios de la línea y entiendan que este escrito no busca desprestigiar a nadie en especial, si no que por el contrario, es la alerta de que la comunidad, a la cual se deben y de la cual dependen, está cada día mas descontenta con su servicio y que les sirva para tomar medidas que mejoren la calidad del mismo.

Vicente Colmenares Tovar
7.661.177

lunes, 10 de agosto de 2020

EN 4 Y SIN PROTECCIÓN

 

En cuatro rubros de los servicios básicos, el gobierno nacional sorprendió a la población con sendos aumentos y sin la protección del Estado, para protestar por el descomunal aumento, durante esta cuarentena.

A saber, la gasolina, el gas, la electricidad y el agua, fueron aumentados exponencialmente durante la cuarentena, sin que la población pudiera tomar medidas de protesta, debido a la misma situación de aislamiento, ni motivar recursos administrativos ante el Estado, ya que los poderes públicos están secuestrados por el gobierno que dictó los aumentos.

Para que se tenga una idea de los aumentos: 

En materia de combustible para vehículos, la gasolina fue incrementada a 0,5 dólares el litro, lo cual representa un CIENTO SESENTA Y CINCO MIL MILLONES POR CIENTO (165.000.000.000%) de aumento, una cifra que para los que no están acostumbrados a los números, es muy difícil de interpretar. Aún y cuando existe gasolina subsidiada por el gobierno, y que el precio del litro es de 5.000 BsS, esta es cada vez más difícil de adquirir, derivado de los múltiples negocios que se suscitan de su precio. Lo cierto es que un tanque de 40 litros, de gasolina subsidiada, tiene un valor de un cuarto del salario mínimo, por lo que su trabajo, solo le garantizaría echar gasolina una vez por semana, sin derecho a comer y ni hablar de la de precio internacional, que alcanzaría los seis millones de bolívares por tanque de cuarenta litros o lo que es igual, a siete meses y medio de trabajo sin comer, para llenar el tanque de gasolina por una sola vez.

Con respecto al gas, una bombona de 18 Kg se comercializa en 100.000 pesos colombianos, lo que representa, al cambio del día de hoy, la cantidad de OCHO MILLONES SEISCIENTOS NOVENTA Y CINCO MIL BOLÍVARES, por lo que se necesitarían casi once salarios mínimos, en otras palabras once meses de salario, para adquirir la bombona de gas, sin derecho a comer. Esto, hablando del gas residencial, porque si nos vamos al gas comercial, una bombona a granel de 120 galones, oscila en el precio de los VEINTISÉIS MILLONES DE BOLÍVARES, o lo que es lo mismo, un comerciante necesitaría que más de 32 personas dejen su salario integro en un comercio, para pagar la bombona, sin contar el resto de los costos asociados al negocio.

La electricidad propinó un duro golpe a la población, sobre todo al comercio, quienes ahora pagarán por un local de mediano tamaño, la suma de SEIS MILLONES DE BOLÍVARES, los cuales equivalen a 7.5 salarios mínimos. Esta es la peor tragedia que le puede pasar al Táchira, un Estado que vive un 50% y hasta más, de su tiempo a oscuras y que la tarifa eléctrica haya sido incrementada a esos precios.

El servicio menos fuerte, pero que se ha venido incrementando mes a mes, lo representa el agua potable, ni tan potable, ni tan constante, pero igualmente incrementada.

Total, que con un salario mínimo de apenas OCHOCIENTOS MIL BOLÍVARES, el venezolano promedio está condenado a la muerte por INANICIÓN.

Así que en cuatro y sin protección, nos lleva el gobierno.


Vicente Colmenares Tovar

V-7.661.177 

sábado, 1 de agosto de 2020

LA INFLACIÓN DE LA DIVISA

La empanada y la inflación.

Las últimas cifras del Índice de Precios de Consumo (IPC), publicadas en los Estados Unidos de América y que se pueden encontrar en cualquier sitio de la web, correspondientes al año 2019, se ubican en 1,81% anual y las mismas cifras, para el primer semestre de 2020, reflejan un 1,24% promedio.
A diferencia de nuestro sistema de medición, ese país del Norte, lleva una estadística mensual del IPC, que es el indicador de inflación más importante, en la mayoría de países del mundo y al final del año se le saca la media, o sea, se suma la variación de cada mes y se divide entre 12. Ese sistema permite comparar mes a mes, la inflación contra el mes pasado, los meses pasados, el mismo mes del año anterior o de años anteriores.
La inflación en Colombia, país vecino y que utiliza un sistema parecido al de los Estados Unidos, con el IPC, se ubica en 3,80% en el año 2019 y para el año 2020, la cifra que refleja el DANE (Departamento Administrativo Nacional de Estadística), entidad responsable de la planeación, levantamiento, procesamiento, análisis y difusión de las estadísticas oficiales de Colombia, es de 3,86%.
Mientras tanto, en Venezuela existen no menos de 5 cifras diferentes de inflación para el 2019 y ninguna coincide entre si, entre las que algunos entes hablan de más del 7.000% y otras de tres cifras bajas, pero sin tener certeza de cual es la real o la más ajustada.
Lo cierto es que podemos sacar una relación entre el dólar y el peso colombiano, en la cual, durante el mes de diciembre de 2019, el peso cayó ante el dólar, de 2.850 pesos por dólar a 3.500 pesos por dolar, lo que representa una devaluación del 22.8%, debiéndose aclarar que este cambio del peso a dolar, se mantuvo estable, al menos en los últimos 5 años.
Para que algunos tengan una idea clara y no tengan que hacer tantas cuentas o ver tantos números, voy a poner unos ejemplos claros de lo que sucede con nuestra moneda. En noviembre del año 2017, el cambio del bolívar contra el peso era de 100 a 1, o sea que por un bolívar te daban 100 pesos, para el mes de noviembre del año 2018, era de 10 a 1, o sea que por un bolívar te daban 10 pesos y para el día de hoy, el cambio está a 0,012 a 1, o sea que por 83,33 bolívares te dan un peso. Esto puede dar una idea clara de lo que está sucediendo con nuestra moneda y lo peor, es que seguimos en picada.
Ahora bien, la moneda de intercambio comercial en el Estado Táchira, es el peso colombiano. Es raro el establecimiento que se maneja en bolívares y los que lo hacen, le colocan un margen de seguridad a su moneda, con un cambio del 0,01, o lo que es lo mismo 100 bolívares por peso.
Hasta acá, simplemente hemos manejado las cifras de devaluación del peso contra el dólar y del bolívar contra el peso. Pero entremos en materia de inflación.
Si hemos visto que la inflación en Estados Unidos y Colombia, está por debajo del 2% en el primero y del 4% en el segundo, es inexplicable que en Venezuela, adquiriendo bienes y servicios, a precios de divisas, los mismos hayan aumentado en un 100% y más, en el último año. Ejemplos sencillos, una empanada pasó de 500 pesos hace un año, a 1.500 en la actualidad. Un Kg de carne de primera, en febrero de este año a 5.000 pesos, pasó a 12.000 pesos en la actualidad. Eso por mencionar solo 2 rubros, en los cuales se observa una variación o inflación del 200% en el primero y de 140% en el segundo.
Según mi criterio, esa inflación manifestada en dólares o pesos, obedece a dos grandes factores. El primero se puede evidenciar desde hace algunos años y es el cierre de la frontera entre Venezuela y Colombia, lo cual ha desembocado que toda la mercancía que pasa de Cúcuta a San Cristóbal, es objeto de "cobro de peaje" en cada alcabala, bien sea de la policía colombiana, de los paramilitares en las trochas o de los cuerpos de seguridad en Venezuela y cuando digo cuerpos de seguridad, es porque algún día, hasta los boys scouts van a cobrar (ejercito, guardia nacional, policía nacional, policía estadal, cuerpo de investigaciones). En resumidas cuentas, los costos de venta entre Cúcuta y San Cristóbal, se ven incrementados. El segundo aspecto que hay que evaluar, es que el venezolano, en su cultura de viveza, ya no se conforma con ganar un 20, 30 o 40 %, si la ganancia no es del doble, sencillamente el negocio es un fracaso, por lo que no importa la inflación en el país de origen, nosotros siempre lo vamos a llevar a otro nivel y esos productos, así sean comercializados en divisas, van a seguir aumentando de precio.
Estimados amigos, les estoy hablando de la inflación en el Estado Táchira. A eso, súmenle la cantidad de alcabalas que hay hacia el centro del país y añádanle la viveza del central y entonces podrán evaluar la inflación en el centro del país.

Vicente Colmenares Tovar
V-7.661.177

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